* PORQUE PASAMOS EL BICENTENARIO CON CASI NADA DEL CENTENARIO *
UN HOMENAJE A LA BUENOS AIRES DE AYER,
LA PEQUEÑA ALDEA QUE SE CONVIRTIÓ EN METRÓPOLIS;
LA PERLA DE SUDAMÉRICA, LA PARÍS DEL SUR, LA REINA DEL PLATA...

UN RECORRIDO POR LA CIUDAD
DEL CENTENARIO,
AQUELLA QUE FUE Y HOY ESTA DESAPARECIENDO...

UNA MIRADA NOSTÁLGICA A TODO LO QUE SE PERDIÓ
CAMINO AL BICENTENARIO.
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HABIA UNA VEZ (X)

UN PALACIO ENCANTADO
"El castillo de los Leones"








Su aire medieval de torretas de ladrillos almenadas,
se recortaba sobre la cima de la barranca.

La doble escalinata conducía a las dos plantas y,
sobre el ángulo de las calles José Hernández
y la Avda. Luis María Campos,
se destacaba el doble mirador de planta octogonal.

Dos leones que flanqueaban el pórtico daban origen a su nombre


Construido por un empresario italiano en 1907,
fue subastado luego que su dueño lo abandonara y
huyera del país tras haber cometido un fraude.


Fue adquirido por Don Teófilo Lacroze y su familia,
quienes lo ocuparon durante algún tiempo.

Nunca se supo bien porqué, un buen día, sus residentes se fueron,
tapiaron sus puertas y ventanas
y cruzaron sendas cadenas en los portones de acceso, clausurándolos.

Jamás fue vendido ni alquilado,
lo que dio lugar a numerosas historias y leyendas.

Finalmente, fue demolido.



ASÍ SE VEÍA II

BUENOS AIRES -FIN DE SIGLO




Av. Alvear y Ayacucho
(1896)




Av. Alvear y Av. Callao
(1896)






Iglesia de Santa Felicitas - Barracas
(1898)
(Arquitecto Ernesto Bunge
Fotografía Samuel Boote)



HABIA UNA VEZ (V)


JOCKEY CLUB DE BUENOS AIRES









En plena calle Florida, donde hoy se levanta la "Galería Jardín", se encontraba la sede de esta institución fundada en 1882 por iniciativa de Don Carlos Pellegrini.









Modificando los planos originales del arquitecto austríaco Manuel Turner, el ingeniero argentino Emilio Agrelo, diseño este magnífico palacio de imponente fachada y lujoso interior, que fue inaugurado el 30 de Setiembre de 1897.









En sus salones se destacaban, además del mobiliario y los elementos decorativos (alfombras, cortinados, arañas de cristal procedentes de París), la valiosa y variada colección de obras de arte que incluía tanto pinturas de maestros extranjeros como Corot, Monet, Sorolla, Bouguerareau, etc., como de los nacionales Fader, Sívori y Quinquela Martín, entre otros.













Durante más de 50 años fue el lugar de encuentro de la aristocracia porteña y el espacio elegido para agasajos, encuentros y recepciones de la alta sociedad.









En 1953, por motivos políticos, fue incendiado perdiéndose casi todo su patrimonio artístico y su célebre biblioteca.
En la actualidad funciona en Avda. Alvear al 1300.



HABIA UNA VEZ (III)


PALACIO ORTIZ BASUALDO









Situado sobre Arenales, entre Basavilbaso y Maipú, frente a la Plaza San Martin, fue el regalo de bodas de Don Nicolás de Anchorena y su esposa, Doña Mercedes Castellanos, a su hija Matilde, con motivo de su enlace con Don Carlos Ortiz Basualdo.









Obra del arquitecto belga Jules Dormal, ocupaba una superficie de aproximadamente 3000 m2, distribuídos entre el magnifico palacio de 3 pisos y el jardín con su bella fuente de mármol.


Inaugurado en 1904, mereció el "Primer Premio a la Mejor Fachada", otorgado por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.








Demolido en la década del ´60, en el solar hoy se levanta el edificio de "American Express".


HABÍA UNA VEZ


PALACIO MIRO



Año 1868



Se ubicaba en la manzana comprendida por Avda. Córdoba y las calles Viamonte, Talcahuano y Libertad (donde hoy se encuentra la "Plaza Lavalle").










Obra de los arquitectos genoveses Nicolás y José Canale (padre e hijo) era de estructura circular, de estilo italiano y constaba de dos plantas.

En el primer piso se destacaba la terraza semicircular rodeada de una balaustrada y en el nivel superior el mirador vidriado de tres plantas.









Rodeado por una sencilla reja, el acceso principal estaba enmarcado por dos columnas rematadas en bustos romanos y el frente decorado con hornacinas con estatuas clásicas.










Fue demolido en 1937.
Solo subsisten algunos árboles del, otrora, maravilloso jardín.