* PORQUE PASAMOS EL BICENTENARIO CON CASI NADA DEL CENTENARIO *
UN HOMENAJE A LA BUENOS AIRES DE AYER,
LA PEQUEÑA ALDEA QUE SE CONVIRTIÓ EN METRÓPOLIS;
LA PERLA DE SUDAMÉRICA, LA PARÍS DEL SUR, LA REINA DEL PLATA...

UN RECORRIDO POR LA CIUDAD
DEL CENTENARIO,
AQUELLA QUE FUE Y HOY ESTA DESAPARECIENDO...

UNA MIRADA NOSTÁLGICA A TODO LO QUE SE PERDIÓ
CAMINO AL BICENTENARIO.
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SE DICE DE TI ...







"¿Qué será Buenos Aires?
Es la Plaza de Mayo a la que volvieron, después de haber guerreado en el continente, hombres cansados y felices.
Es el dédalo creciente de luces que divisamos desde el avión y bajo el cual están la azotea, la vereda, el último patio, las cosas quietas.
Es el paredón de Recoleta, contra el cual murió ejecutado, uno de mis mayores.
Es el gran árbol de la calle Junín que, sin saberlo, nos depara sombra y frescura.










Es una calle larga de casas bajas, que pierde y transfigura el poniente.
Es la Dársena Sur de la que zarpaban el Saturno y el Cosmos.
Es la vereda de Quintana en la que mi padre, que había estado ciego, lloró porque veía las antiguas estrellas.
Es una puerta numerada, detrás de la cual, en la oscuridad, pasé diez días y diez noches, inmóvil, días y noches que no son en la memoria un instante.









Es el jinete de pesado metal que proyecta desde lo alto su serie cíclica de sombras.
Es el mismo jinete bajo la lluvia.
Es una esquina de la calle Perú, en la que Julio César Davobe nos dijo que el peor pecado que puede cometer un hombre es engendrar un hijo y sentenciarlo a esta vida espantosa.
Es Elvira de Alvear, escribiendo en cuidadosos cuadernos, una larga novela, que al principio estaba hecha de palabras y al fin de vagos rasgos indescifrables.
Es la mano de Norah, trazando el rostro de una amiga que es también el de un ángel.
Es una espada que ha servido en las guerras y que es menos un arma que una memoria.
Es una divisa descolorida o un daguerrotipo gastado, cosas que son del tiempo.
Es el día en que dejamos a una mujer y el día en que una mujer nos dejó.










Es aquel arco de la calle Bolívar desde el cual se divisa la Biblioteca.
Es la habitación de la Biblioteca, en la que descubrimos hacia 1957, la lengua de los ásperos sajones, la lengua del coraje y de la tristeza.
Es la pieza contigua, en la que murió Paul Groussac.
Es el último espejo que repitió la cara de mi padre.
Es la cara de Cristo, que vi en el polvo, deshecha a martillazos, en una de las naves de La Piedad.
Es una alta casa del Sur en la que mi mujer y yo tradujimos a Whitman, cuyo gran eco ojalá resuene en esta página.
Es Lugones, mirando por la ventanilla del tren las formas que se pierden y pensando que ya no lo abruma el deber de traducirlas para siempre en palabras, porque este viaje será el último.










Es, en la deshabitada noche, cierta esquina del Once en la que Macedonio Fernández, que ha muerto, sigue explicándome que la muerte es una falacia.

No quiero proseguir; estas cosas son demasiado individuales, son demasiado lo que son, para ser también Buenos Aires.










Buenos Aires, es la otra calle, la que no pisé nunca, es el centro secreto de las manzanas, los patios últimos, es lo que las fachadas ocultan, es mi enemigo, si lo tengo, es la persona a quien le desagradan mis versos (a mí me desagradan también), es la modesta librería en que acaso entramos y que hemos olvidado, es esa racha de milonga silbada que no reconocemos y que nos toca, es lo que se ha perdido y lo que será, es lo ulterior, lo ajeno, lo lateral, el barrio que no es tuyo ni mio, lo que ignoramos y que queremos."



(Jorge Luis Borges)


TIENE ALGO DE TI ...








"Esta tierra sobre los ojos,
este paño pegajoso, negro
de estrellas impasibles,
esta noche continua, esta distancia.


Te quiero, país tirado más abajo del mar, pez panza arriba,
pobre sombra de país, lleno de vientos,
de monumentos y espamentos,
de orgullo sin objeto, sujeto para asaltos,
escupido curdela inofensivo puteando y sacudiendo banderitas,
repartiendo escarapelas en la lluvia, salpicando
de babas y estupor, canchas de fútbol y ringsides.

Pobres negros.
Te estás quemando a fuego lento, y dónde el fuego,
donde el que come los asados y te tira los huesos.









Malandras, cajetillas, señores y cafishos,
diputados, tilingas de apellido compuesto,
gordas tejiendo en los zaguanes, maestras normales, curas, escribanos,
centrofowards, livianos, Fangio solo, tenientes primeros,
coroneles, generales, marinos, sanidad, carnavales, obispos,
bagualas, chamamés, malambos, mambos, tangos,
secretarías, subsecretarías, jefes, contrajefes, truco,
contraflor al resto. Y qué carajo,
si la casita era su sueño, si lo mataron en pelea,
si usted lo ve, lo prueba y se lo lleva.
Liquidación forzosa, que remata hasta lo último.










Te quiero país, tirado a la vereda, caja de fósforos vacía,
te quiero, tacho de basura que se llevan sobre una cureña
envuelto en la bandera que nos legó Belgrano,
mientras las viejas lloran en el velorio, y anda el mate
con su verde consuelo, lotería de pobre,
y en cada piso hay alguien que nació haciendo discursos
para algún otro que nació para escucharlos y pelarse las manos.

Pobres negros que juntan las ganas de ser blancos,
pobres blancos que viven un carnaval de negros,
qué quiniela, hermanito, en Boedo, en La Boca,
en Palermo y Barracas, en los puentes, afuera,
en los ranchos que paran la mugre de La Pampa,
en las casa blanquedas del silencio del norte,
en las chapas de zinc dónde el frío se frota,
en la Plaza de Mayo donde ronda la muerte trajeada de mentira.










Te quiero país desnudo que sueña con un smoquin,
vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga,
tercera posición, energía nuclear, justicialismo, vacas,
tango, coraje, puños, viveza y elegancia.
Tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado
en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia.
Pero te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo
saldrá de este sentir. Hoy es distancia, fuga,
no te metás, qué vachaché, dale que va, paciencia.

La tierra entre los dedos, la basura en los ojos,
ser argentino es estar triste,
ser argentino es estar lejos.
Y no decir mañana
porque ya basta con ser flojo ahora.










Tapándome la cara
(el poncho te lo dejo, folklorista infeliz)
me acuerdo de una estrella en pleno campo,
me acuerdo de un amanecer de Puna,
de Tilcara de tarde, de Paraná fragante,
de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos
quemando un horizonte de bañados.

Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles
cubiertas de carteles peronistas, te quiero
sin esperanza y sin perdón, sin vuelta y sin derecho,
nada más que de lejos y amargado y de noche."





("La Patria"
"Razones de la Cólera"

Julio Cortázar, 1955)

SOBRE TI ...


"Una vez que el observador haya descendido a las amplias galerías de la red de subterráneos de Buenos Aires se sorprenderá ante los murales que allí se encuentran.















La mayoría están realizados en cerámica, es decir, con tierra, agua, aire y fuego.














Los frisos que decoran las galerías son en gran parte de carácter críptico, de iniciación esotérica, de culto secreto.









Los dragones y los guardianes que custodian estas profundidades parecen salidos del infierno del Dante.














"No hay más vencedor que Dios"...









... reza un friso de caracteres árabes en la estación Moreno de la Línea "C", como una última sentencia apocalíptica y triunfante."




("Buenos Aires, ciudad secreta"
Murales Subterráneos - Germinal Nogués)




SE DICE DE TI ...


"Las calles de Buenos Aires
ya son mi entraña.









No las ávidas calles,
incómodas de turba y ajetreo,
sino las calles desganadas del barrio,
casi invisibles de habituales,
enternecidas de penumbras y de ocaso
y aquellas más afuera
ajenas de árboles piadosos
donde austeras casitas apenas se aventuran,
abrumadas por inmortales distancias,
a perderse en la honda visión
de cielo y llanura.





(www.fotosbaires.blogspot.com)




Son para el solitario una promesa
porque millares de almas singulares las pueblan,
únicas ante Dios y en el tiempo
y sin dudas preciosas.





(www.fotosbaires.blogspot.com)




Hacia el Oeste, el Norte y el Sur

se han desplegado -y son también la patria- las calles;
Ojalá en los versos que trazo
estén esas banderas.









("Las calles" - Jorge Luís Borges)



SE DICE DE TI ...


"El tango es un tablón para los náufragos
y
un abismo para las mujeres...










Tocan otras músicas para que se cierren las heridas,
pero el tango toca y canta para que se abran,
para que sigan abiertas, para recordarlas,
para meter el dedo en ellas y abrirlas al sesgo.










El tango toma en serio el motivo que invoca, llora el dolor y después vienen unos pasitos burlones,
un traspiés grotesco, un juego en el dolor,
un hacer chacota tarareada con su propio sentimentalismo










Tiene sones a cartera vacía, a cartera de la no fortuna, del fracaso económico,
de todo lo que no pudieron reunir.

Suena entonces a pobreza en plena juventud.









El tango es el refunfuño de Buenos Aires y sus desterrados su tribulación musical,
su estertor sentimental, su temblor neurótico, su ronquido sensual,
su arco iris privativo".


("Interpretación del Tango" - 1949
Ramón Gómez de la Serna)






SE DICE DE TI ...


"Buenos Aires es....










La ciudad más difícil de ver es la Capital de la Argentina. Con los muchos años que llevo en ella callejeándola a troche y moche, día y noche, repasando todos sus barrios, vericuetos y andurriales, no he encontrado aún su síntesis.


Para mí la floración de Buenos Aires, está arraigada en ese ansioso y poderoso fondo tumbal, en esos acendrados cimientos para los que necesita tanta argamasa de días y de hombres.









La ciudad nueva que representa un nuevo mundo - nada aindiado - sin dejar de tener ya grandes edificios, está preparando un mundo de sótanos firmes para que un día reluzca con fijeza la Cosmópolis del Sur. La historia, hasta ese día, será entonces argamasa aún no seca, reciencia vital, cal viva que mezclada al agua, aún echa humo.









Necesita voluntarios y voluntarios para esas recias catacumbas que han de sostener los edificios de gran cúpula, el urbanismo lleno de carácter original y definitivo que se está preparando con el ruido del bombo giratorio en que se hace la mezcla del cemento y de piedra.









En mis primeros viajes y en mis primeras estancias no sabía dónde estaba, a dónde me habían llevado. Nadie me podía dar explicaciones y era como si me hubiesen llevado, con los ojos vendados, de un sitio a otro.









Largos años he necesitado para saber bien dónde fui y aún ahora, de un mes a otro, encuentro cambiada una calle, transformado un paraje, suprimidas unas afueras, marginizado el estuario del río hasta un más allá que no era previsible.









Se reconoce a Buenos Aires, más que por su enmendada silueta, por su permanente aire exquisito, único, depurado en lo alto - un aire poético como con senos de mujer - y esa mezcla de un olor húmedo que sale de ese subsuelo, donde las raíces estiran sus piernas y traman la tierra básica.









La ciudad más difícil de abarcar, no solo no se deja ver, sino que no nos ve y se diría que primero cierra los ojos para no vernos, para que no nos creamos algo del otro mundo y pertenezcamos entrañablemente a este, apeñuscados en su fondo, como anonimal lama o abono de su río y de su tierra."









("Variaciones Argentinas"
Ramón Gómez de la Serna)


SE DICE DE TI ...


"Cuando me muera quisiera que me llorasen todas las cariátides de Buenos Aires"




(www.fotosbaires.blogspot.com)




"Yo veo a las cariátides como seres legendarios, capaces de muchas fechorías, hasta de llevarse la casa un día, saliendo con ella hacia otro barrio más saludable y más nuevo."
















"Las cariátides son indudablemente los últimos atlantes, el final de una raza terrible de mozos de cuerda para trasladar montañas. Un poco anquilosados y fósiles, esos últimos representantes de una especie de hombres inmensos son los que sostienen las casas."






(Foto: MG)








"Ninguna resignación tan bárbara como la de las cariátides. Con la cabeza baja parecen mozos que llevan interminablemente un gran armario de luna o un piano. Están esperando llegar, ¿a dónde?..."







(www.fotosbaires.blogspot.com)









"Las cariátides tienen varios medios de descansar. Cuando no pasa nadie por la calle, apoyan una de sus manos en la rodilla y así hacen una flexión poderosa, formando con todo su cuerpo una palomilla invencible.
También aprovechando el momento en que no pasa nadie-¡mucho ojo con las esquinas!-cambian de sitio y parece que no, pero eso hace que pese sobre otros salientes de su espalda el edificio."







(www.fotosbaires.blogspot.com)




("Las sufridas cariátides"- (1922)
Ramón Gómez de la Serna)



SE DICE DE TI ...



"He procurado dar a mis amigos y compatriotas una clave de Buenos Aires para que se paseen por sus calles y conozcan sus matices como si hubiesen desembarcado en la gran ciudad, tan americana, tan madrileña y tan barcelonesa.

Mi apreciación de los detalles que explican la ciudad está hecha desde aquí y desde allí, en una perspectiva de tiempo y mar.

He querido ver las diferencias y la intimidad de la familiar y extraña ciudad, centro optimista del porvenir, consuelo de finales peregrinos.








Buenos Aires es ...

Ver luces nuevas como si estrenásemos bombilla nueva en la lámpara del sol.
Preguntarse: "¿Qué hora será allá?", y hacer ese cálculo que tiene algo de prestidigitación, adivinación del pensamiento y doblaje del tiempo.








Conocer las horas por detalles inusitados; por ejemplo, que son las cuatro y media porque señoras muy elegantes entran en las joyerías, o que son las siete y cuarto porque es cuando salen las mujeres muy repeinadas y con los ojos encandilados a tomarse el "copetín".









Querer ir a la Puerta del Sol y quedarse en la Gran Vía.

Un mediodía tan optimista que parece que corre una fuente de sopa en algún lado.









Buenos Aires es todo eso y mucho más: todo lo que les voy a seguir contando a mis amigos y camaradas de España a través del tiempo anchuroso y pampeano con que cuento aquí.








Buenos Aires es la paz perpetua más allá de lo posible y oyendo hablar español a todas horas.

Caminamos así por veredas de España sobre la gran extensión del pueblo nuevo, que tiene una inmensa alma propia, y pensamos que igual le debe suceder al argentino que va de aquí a allí cuando se siente caminar por sendas argentinas entreveradas en el mapa entrañable de España."




(De "Explicación de Buenos Aires" (1948)
Ramón Gómez de la Serna )






SE DICE DE TI ...








"Convencidos de caducidad
por tantas nobles certidumbres del polvo,
nos demoramos y bajamos la voz
entre las lentas filas de panteones,
cuya retórica de sombra y de mármol
promete o prefigura la deseable
dignidad de haber muerto.















Bellos son los sepulcros,
el desnudo latín y las trabadas fechas fatales,
la conjunción del mármol y de la flor
y las plazuelas con frescura de patio
y los muchos ayeres de la historia
hoy detenida y única.















Equivocamos esa paz con la muerte
y creemos anhelar nuestro fin
y anhelamos el sueño y la indiferencia.









Vibrante en las espadas y en la pasión
y dormida en la hiedra,
sólo la vida existe.









El espacio y el tiempo son normas suyas,
son instrumentos mágicos del alma,
y cuando ésta se apague,
se apagarán con ella el espacio, el tiempo y la muerte,
como al cesar la luz
caduca el simulacro de los espejos
que ya la tarde fue apagando.
















Sombra benigna de los árboles,
viento con pájaros que sobre las ramas ondea,
alma que se dispersa entre otras almas,
fuera un milagro que alguna vez dejaran de ser,
milagro incomprensible,
aunque su imaginaria repetición
infame con horror nuestros días.


Estas cosas pensé en La Recoleta,
en el lugar de mi ceniza."









("La Recoleta" - J.L.Borges)